Archivo | diciembre, 2013

Vivir al rojo

11 Dic

rojo14

Anoche creí escuchar discutir a los papeles arrugados que deseché en mi papelera. No estoy loco, los sueños tiñen de locura cuerda todo lo que imaginamos. El caso es que una bola de papel se reía de otra. Pues a mí el tío este me ha escrito antes de arrugarme una carta de deseos para 2014 que si se cumplen será un milagro, decía una refiriéndose a mí. Pues a mí también y no sé por qué me ha arrugado después si yo sí creo que se pueden cumplir casi todos los deseos, decía la otra.

-¿Tú crees en la Navidad? –Pregunta la bola más arrugada.

-Yo creo en las personas que viven mordiendo espinas para seguir caminando entre las rosas –responde la bola más optimista.

No me ha hecho falta seguir soñando. Yo siempre he sido como la bola menos arrugada, la que cree que  hay que comerse la vida aunque venga con espinas. Todos hemos pasado, en una u otra medida, por esas espinas estos últimos años. Pero yo me he propuesto seguir anotando deseos en un papel.

Quiero vivir al rojo, no en vano este año para mí será de ese color, cuando salga mi nueva novela en primavera lo entenderéis. Queda poco, estamos con la pintura exterior antes de entrar en imprenta.

Quiero vivir al rojo, seguir caminando, mordiendo todas las espinas que hagan falta, y dando gracias a esos amigos que nos ayudan en el camino, física y moralmente. Ellos saben lo agradecido que estoy aunque a veces tardemos en reencontrarnos.

Quiero vivir al rojo, porque hay gente a la que quiero y querré eternamente que siempre vivían así.

Y vosotros, ¿os apuntáis al rojo?

PD. Yo sé vikingo que tus barbas, tus sonrisas y tu pasión por la vida eran muy rojas. Mamá, tu tenías el corazón incendiado de ese color.