Archivo | febrero, 2013

Supongo que eso es el amor

14 Feb

Bloemenmarkt

Me he despertado pensando en el vikingo, no porque sea San Valentín, o sí, aunque me fastidie. De una forma o de otra, el eterno rubio sonriente sigue flotando en mi vida aunque no esté.

A mí el Día de los Enamorados me pareció siempre una horterada comercial hasta que Justin empezó a mandar sus cartas, sus libros con flores prensadas, sus tulipanes desde Nueva York. Este 14 de febrero él ya no está, pero curiosamente he soñado que pasábamos una mañana de caminata y vinos junto al Bloemenmarkt, el Mercado de las Flores de Ámsterdam.

En Holanda, donde cultivan y subastan gran parte de las flores que se regalan hoy en todo los rincones del planeta, sería un sacrilegio no gritarle este 14 de febrero al amor. Así que hoy escribo tres líneas, con la espalda deshecha por los entrenamientos de Mira Quién Salta, porque el vikingo me va a leer desde algún lugar. Lo sé.

Es curioso como algunas sonrisas se instalan en el alma con carácter eterno. Supongo que eso es el amor.

PD. Vikingo, sigo enamorado.