Archivo | agosto, 2012

La caja de tus secretos

9 Ago


No me he aferrado a los recuerdos estos días porque no sepa seguir caminando, lo he hecho para grabar en mi memoria tantas cosas que no quiero que un día el tiempo, la edad o el futuro, me las roben y no pueda recordarte.

Estoy guardando en una caja pequeñas cosas que me hablan de ti. Fotos viejas; fotos recientes, que parecen ya casi viejas y no hace ni dos meses que te fuiste; una llave, que abre las puertas de aquel lugar que hace muchos años llenaste de velas para recibirme; tus cartas, el perfil de tus letras me sigue emocionando; un pequeño bote de perfume que encontré solitario en los cajones de tu mesilla holandesa…

Cariño me traje algunas de tus camisas. Hoy me he puesto una llena de florecillas azules, aquella que compramos junto al Soho… Y me he sentido bien después de un día triste. Hoy me he sentido sin ti también, pero el dolor se va acomodando.

Es curioso como el dolor se va amoldando a ese hueco inhóspito que dejó tu partida. Ahora se ha convertido en un lugar tranquilo y casi cálido, donde todo se acurruca para hacerse menos salvaje, menos agudo, más dulce…

Hoy he metido en la caja de tus secretos aquel paquete con botones rojos que compramos para tu abrigo verde inglés, un trozo de aquella bola que rompí unas navidades para descubrir que seguías enamorado años después y un resto de esa cinta que ataba los últimos tulipanes que compramos aquel día del libro.

Hoy voy a dormir sereno porque todos esos pequeños objetos ya están custodiados para no olvidarlos.

PD. Aquí sigo. Siempre.