Trineos, camellos y otras guerras

26 Dic

magos.jpg 

Conozco gente tradicional hasta el extremo de ser capaz de dejar la cena, el vino y la charla para acudir a la Misa del Gallo, gente que vive la Navidad como unas vacaciones de playa en otro continente e incluso gente que no soporta estas fiestas. Vivimos las navidades de tantas y tan distintas maneras.

Tengo un amigo que dice que cómo es posible que un gordo borracho vestido de rojo y que viaja en trineo se haya instalado en nuestra costumbre popular con lo tradicionales que eran Melchor, Gaspar y Baltasar. Razón no le falta, hay centros comerciales por los que trepan miles de papá noeles como bomberos absurdos. A mi casa, afortunadamente, seguirán llegando los Reyes de Oriente.

Estos días, navidades con anginas, vagaba por la cama pensando en estas fiestas y me vino a la memoria el olor del ponche, ese vino dulce con membrillo tostado que se cocina en el alto Aragón para la Nochebuena. Mi tía Concha lo hacía de vicio. Ella se llevó la receta y jamás hemos vuelto a probarlo. Me ha venido a la memoria también lo que nos reíamos en las cenas de Navidad con mi madre, con mi suegro y con otra gente que falta. Hay que seguir celebrando a pesar de todo, y sin dolor. Así lo hacemos nosotros cada año, con ausencias, anginas y lo que caiga. No queda otra.

Yo estas navidades he comprendido en mis carnes el anuncio de El Almendro. Será porque en casa nunca hubo nadie viviendo fuera y que llegase de lejos estos días. Y ahora, nunca es tarde para nada, ha llegado de lejos, sólo para pasar unos días, alguien a quien no sabré dejar de querer nunca, vivamos lo que vivamos.

Supongo que todo esto es la Navidad. Encuentros, amigos, familia, amor, caprichos, recuerdos, mesas compartidas y, nos guste o no, hasta bomberos con sobrepeso vestidos de colorao que escalan colosos de ladrillo.

Os deseo lo mejor estos días. Que se cumplan nuestros sueños y que sepamos vivirlos.

PD. Los cofres de la memoria no se pueden robar Quique, hay que disfrutarlos en las palabras del que lo abre. Susana mucho ánimo estas navidades distintas para ti. Me alegro Kenia de que todo quedase en un susto sin importancia, disfruta de esa suerte que no a todo el mundo le sonríe, todo tiene un porqué. ¿Ya recuperada del todo Perséfone? Espero que hayas podido lucir tus vestidos estos días maña. Atreyu soy lo que soy y me gusta que te guste. Gracias Fanfatal por hacer que tus exboyfriends sean fans incondicionales míos. Gracias una amiga por todo eso bueno que dices que te he traído este año. Ángela otro abrazo especial para ti estos días. Me gusta tu descarada sinceridad Mumu, con lo de “qué pene” querías decir “qué pena” supongo, ¿o te traicionó el subconsciente? No cierro el cofre Astrágalo, nunca se sabe quién está por llegar. ¿Qué tal van tus estudios FranJa? Seguro que 2009 te sonríe para compensarte este año Galleta, confía en ello. Hormiga me alegra saber que sigues en algún lugar. Siempre hay que celebrar algo en la vida Mari_Ipas, hazlo. Ayn Riad la ironía es un camino sutil que demanda inteligencia para ser recorrido, si dije ese “ambos dos”, no lo recuerdo, entenderás que no era una lección lingüística sino esa ironía que sirve para burlar semánticas. ¿En qué evento no te atreviste a saludarme?

Luisete gracias por decirme que vengo a ser un ángel en vuestras vidas, pero prefiero ser otra cosa, que los ángeles no tienen sexo. Qué aburrimiento.
VELVETINA gracias por tu regalo de Navidad en el blog, me ha encantado tu caja de los recuerdos. Y no quemaré los fósforos mágicos salvo en hogueras de vida pura.

No pensaba dejar que te marcharas paquita corleone. Hay flores de canela que suenan.
Pablo L es inevitable, llegas a la sierra y noto tu presencia cálida en algún rincón de este valle de montaña.
No lo hago obligado Yo, sólo porque la vida es así, caprichosa, hoy vuelves a estar destacada en mi posdata con Yasminatrapecista. Sois como mis anginas, algo que está dentro y que nunca se irá, se manifieste o no.

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66 comentarios to “Trineos, camellos y otras guerras”

  1. Pablo L 26/12/2008 a 09:38 #

    Buenos días Mister Montes. ¿Cómo va sus anginas? Siento decir que yo también tengo anginas y que llevo desde ayer en la cama con fiebre y queriéndo matar a alguien. Jajajaja.

    Ay estos males tan clásicos que guerras dan. manda huevos que tengamos anginas a la vez Montes, lueg habrá mal pensados que dir´ñan que nos las hemos regalado uno al otro.

    Qué gusto esta sierra tuya Montes, y mía, llevaba meses sin disfrutarla. Está el jardín d emi poadre lleo de bayas rojas y granates, es una pasada.

  2. Pablo L 26/12/2008 a 09:42 #

    Como veréis he escrito de pena, estoy mdicado y enfermito. sorry por mis incorrecciones.

    Fe de errores:

    Cómo van sus anginas, en vez de cómo va sus…

    qué guerras dan, en vez de que guerras…

    luego habrá, en vez de lueg habrá…

    que dirán, en vez que dir´ñan…

    de mi padre lleno de, en vez de d emi poadre lleo de…

    ¿OK? ¿Mejor?

    Bueno felices fiestas a todos de nuevo. Estoy en la camita con mi portatil así que si escribís os leeré. Besoooos

  3. Una amiga 26/12/2008 a 09:44 #

    Nachete y esas anginas?, deseo que mejor aunque esta epoca con estos frios que nos arrimamos demasiado a la chimenea y luego salimos a la calle no nos sienta nada bien.
    Yo soy mas tradicional, yo soy mas de Reyes Magos aunque luego no me quede tiempo para disfrutar con los mios de sus regalos y de los mios por supuesto.
    No me gusta la Navidad, por lo que la cena se convierte en una rutina mas de una noche cualquiera, pero si me gusta ir a la Misa del Gallo y escuchar esos coros que me hacen volver a las actuaciones de pequeña en el colegio vestida de pastorcilla.
    Y tu Nachete, que le pides tu a esos Reyes Magos?
    Un saludo

  4. rafa 26/12/2008 a 10:16 #

    anginas? dopellll.las de emilin suarez que se ha tragado.
    la palabra suegro y montes en la misma linea me pone.
    estoy de acuerdo con el post… el rednoel no me gusta nada, y menos cuando los vemos asaltando ventanas… vivan los reyes magos del occidente de la calle serrano y los que viene de oriente pasando por teruel…

  5. rafa 26/12/2008 a 10:17 #

    hay chow hoy? os este hace novillos.

  6. Pablo L 26/12/2008 a 10:42 #

    Sí hay chow rafa, al menos eso dijo la ChinChin el miércoles. Así que tendremos al Montes con anginas y to en antena, jejeje.

    A ti te ponen muchas cosas del Montes rafita eh?

  7. yo 26/12/2008 a 10:46 #

    Sí hay show. Me reservo para dentro de un rato la coincidencia de enfermedades, que me tengo que ir y llego tarde

  8. yo 26/12/2008 a 10:46 #

    Uy, si ya ha contestado el “contagiado”, no estarás tan malo

  9. Pablo L 26/12/2008 a 10:52 #

    Era obvio que sería tú, querida culebra (Yo) la que sacases la coincidencia de enfermedades. ya ves, somos sí de glamusos el Montes y yo, jejeje.

  10. yo 26/12/2008 a 12:52 #

    Te ha afectado al cerebro, te bailan las letras

  11. nena 26/12/2008 a 13:16 #

    No sabia que estabas malito Nacho, claro que hace dias que no nos vemos… espero que estes mejor.
    Te deseo a tí tambien que pases unas Felices Fiestas,
    en compañia de los tuyos. muchos besotesssssss

  12. Pablo L 26/12/2008 a 13:24 #

    Sí me bailan que no veas, toy dopado Yo. Jejeje.

    Me ha llegado una felicitación muy cerda a mi email seguro que es tuya. 🙂

  13. yo 26/12/2008 a 14:15 #

    No tengo tu email, así que no puedo enviarte nada. He enviado una bastante cerda a uno al que le iba a gustar la combinación superior delantera con la inferior delantera.

  14. Quique 26/12/2008 a 16:04 #

    Buenas tardes Nacho Montes, ya te echaba de menos. Pensaba que estabas de vacaciones pero escuché a tu jefa decir en la radio que estbas pachucho.

    Espero que vayas mejor. Un abrazooo. Yo también odio a Papanuel.

  15. Ayn Riad 26/12/2008 a 18:50 #

    ¿Dije que no me atreví a saludarte? En realidad la palabra es que no me decidí. No sé, te veía tan dicharachero y rodeado de tal gentío que no me decidí a dar el paso, y eso que te tuve muy, muy cerca. En cuanto a lo de ambos dos, me alegro que se tratara de una ironía, pero ya sabes que eso en la radio no funciona. Más cuando son muchos los que emplean mal el lenguaje y luego otros tantos lo asumen como correcto por aquello de…”lo he oído en la radio”. Oye, y no te enfades, que noto un sutil mosqueo por habértelo dicho ¡eh! que yo te sigo queriendo, aunque, sinceramente, creo que te has hecho un lío con lo de la burla semántica, o por lo menos yo no acabo de entenderlo. ¡Hasta a Azorín le criticaban cuando inventaba “palabros”! Y el maestro, era el maestro. Así que, desde la responsabilidad que tenéis los que trabajáis en los medios, no utilicéis tanta ironía con el lenguaje, simplemente, usadlo correctamente. Sin acritud ¿eh?

  16. Pablo L 26/12/2008 a 20:54 #

    Cómo se nota que estás malito todavía Montes, has estado suave como un niño en la radio, jajaja.

    Te pidió Paloma Gómez Borrero que fueras bueno con los famosos por ser navidad y lo fuiste. Bueno de cuando en cuando se te soltaba la lengua, ay bichín cómo me gustas, jejeje.

  17. Pablo L 26/12/2008 a 20:56 #

    Ah por cierto Ayn Riad sigues sin captar la ironía, me parece (tb sin acritud eh), y sigues sin soltar dónde coño viste al Montes para estar tan cerca y no decirle nada. ¿Miedo? Jojojo.

  18. pili molina 27/12/2008 a 09:57 #

    Feliz Navidad Nacho.
    Has hecho un dibujo muy aproximado de la Navidad, pero yo voy a añadir algunas pinceladas más con tu permiso.

    Mis colores son más oscuros y perfilan penas y lágrimas (no tanto por los que ya no están) si no más bien por los que andan vivitos y coleando y su egoismo acarrea tragos amargos a quienes les rodean…Conozco demasiados casos en los que debería estar prohibida la entrada a determinadas personas en las reuniones navideñas.

    Y ahi va mi brindis: a todos a los que alguna vez se nos quedó la garganta cerrada de angustia la buena noticia es que mañana es otro día y todo TODO se supera si uno hace el titánico esfuerzo de ver lo peor con optimismo y con un poco de humor (que para mi gusto es lo que le falta a mucha gente).

    Yo, que he tenido muuuuy malas navidades, y este año he disfrutado de una muy buena contra todo pronóstico. Así que quede claro: no hay nada escrito y la esperanza siempre queda.
    Beso fuerte Nachete y mejora esa garganta que tantas alegrías nos da.

  19. no hace falta, qué más da 28/12/2008 a 14:23 #

    6 años, 9 meses y 20 días
    El dolor sosegado (amansado) de la distancia

    A la raíz de nuestras vidas, a todas las madres, allí donde estén, allí donde nos piensan cada día…

    Cierto es que estas fechas son propensas a la cursilería, a la banalidad y a la vanidad vulgar del exceso, a la idiotez del consumo, a la anorexia del intercambio sin mayor sentido, a la exageración del afecto, a la falsedad de las poses estudiadas, a la demostración hipócrita de un cariño que nunca antes ha sido tal, a la búsqueda ansiosa de un modelo de convivencia pacífica donde no ha habido sino discordia, anarquía, manifestaciones empobrecidas y colérica del odio que quema y que mata. Sin embargo, al margen de estas falacias y de estos comportamientos estereotipados, presas todos del protocolo social que dicta la norma por sobre la evidencia, de la anemia cancerígena en la conducta propia, al margen –insisto- de todo esto, cierto es que estas fechas pueden promover un instante de reflexión, aunque sea tan sólo un ímpetu peregrino en medio de la epifanía de luces y de la ceguera general, para pensar un poco en aquellas cosas que valen la pena, en aquellas cosas por la que todo es posible y que al mismo tiempo todo lo hacen posible. Las madres, por ejemplo, son una de ellas o son, en efecto y con arrogancia extrema, la razón mayor de todas. Porque son ellas las que conceden el don de la vida, arropada por un amor inconmensurable, capaz de vencer cualquier tipo de batalla, sin importar demasiado el campo en el que esta se libre. Un amor que hace declinar las más altas murallas, la más cruel distancia, la recurrencia tortuosa de toda pesadilla escudada en la cobardía del insomnio.
    Hace días que me rondaba la idea de escribir un texto sobre la figura de la madre, su trascendencia, su valor, su integridad, su grandeza, la fuerza irrepetible e inquebrantable de su amor. Casi por error, en un ejercicio de contracción/reducción y del vicio ego-centrista que nos hace mirarnos a nosotros mismos de un modo escandaloso, centro la base de mi texto en la madre cubana, presumiéndola como una tipología o modelo único con una singularidad que le distingue del resto de las madres del mundo. Sin embargo, la visita esta tarde a los cines Ideal me hizo corregir este error concebido entonces por mí como una perspectiva otra, el que sin dudas, hubiera sido un desliz, o más que nada una deslealtad, una auténtica traición a la grandeza de todas las madres del mundo, a lo volcánico de su amor y a la dureza del escudo protector de su cariño. Todas las madres merecen un homenaje, y no habrá escritura ni gesto especulativo e intelectual que pueda satisfacer tal menester.
    Hoy he visto El INTERCAMBIO, la última película del actor y director Clint Eastwood, con un reparto de actores de primer nivel: Angelina Jolie, John Malkovich, Amy Ryan, Michael Kelly, Jeffrey Donovan y Colm Feore. Su narrativa, no me importa si mejor o peor, si con fallos o con sobradas virtudes, si con una destreza fuera de serie a la hora de narrar o una miopía lacrimógena de quinta categoría, es la historia desesperada y escalofriante (también desde todo punto de vista ejemplarizante) de una madre que lucha por hallar a su hijo luego de una angustiosa y sorda desaparición, ignorando lo que ya era un agigantado alegato de defunción a toda voz. La fuerza de esta madre, su integridad, su entereza, la vehemencia de su visceralidad de espaldas a todos los modelos de la razón al uso, su amor desbordado por aquello que ella sólo concibe y admite como la parte más importante de su vida porque sencillamente es su vida misma, resultan un ejemplo mayúsculo de humanidad y de amor, que difícilmente tenga otra traducción posible, acaso presumible, en el universo de los afectos, sino es en el (con)trato idealizado y de naturaleza trascendente que se sella -ya desde el nacimiento mismo- entre una madre y un hijo.
    Una vez que se sabe del dolor que causa la pérdida de un hijo, su más dura ausencia, una vez que se sabe, o apenas se tiene una vaga noticia de ese amor descomunal que ni siquiera llegamos a comprender del todo aquellos que no podremos nunca experimentar ese sentimiento en primera persona y tan solo tendremos idea del mismo de modo casi caricaturesco, es entonces cuando toda veneración y respecto resultan poco. Ese refrán que reza: “Madre no hay más que una en el mundo” es de una claridad y una solvencia meridianas. Los refrenas, quién lo pone en duda, terminan por sustentan verdades lapidarias que se acoplan sobre el discurso de la cultura y de la experiencia. Cualquier figura de entra la performance del afecto podrá ser sustituida, cualquier actor podrá asumir otro reparto, estar sujeto al cambio de última hora, sin embargo, quién osaría reemplazar el papel de una madre, quién en su sano juicio escamotearía la grandeza de su protagonismo en nuestras vidas. Nadie, nadie, al menos nadie que goce de un mínimo de dignidad y de decencia o un máximo de integridad y de decoro. Dónde está ese loco, pobre diablo de la vida, que en su desvarío niega a la madre porque el mismo es negación absoluta.
    Por más que pensamos en ellas, a veces nos resulta poco. Por más que intentamos complacerlas, abdicar ante sus pequeños antojos, sus obstinados reclamos, siempre terminamos por pensar que hemos hecho poco. Y es que hasta el más lerdo y entretenido, hasta el más disidente de los hermanos, sabe que ese lugar, esa figura, ese espacio de protección infinita merece una devolución sin paralelos, un respeto casi reverencial. Toda gesto se hace menor, toda entrega es miserable respecto del cariño con el que ellas nos resguardan de todas las calamidades de la vida. Muchas veces he escuchado a madres en la plenitud de su período de gracia que dicen: “ojalá pudiera dejarlo aquí, dentro de mí, para siempre”. Lo que pareciera, entonces, un egoísmo endogámico, no es sino la demostración de un sentimiento hermoso, un sentimiento de protección que busca salvaguardar nuestra vida de la dureza de lo cotidiano que ellas conocen bien, de la crueldad de la negociación que supone el crecer y enfrentarse a la vida social de los adultos, al trasiego por la institución de los comportamientos que la sociedad y la cultura exigen y estimulan. El útero materno fue el único espacio de libertad. Una vez fuera ya nada nos pertenece, nos debemos a una vida y sus rituales, a una historia que marca nuestro ser y dibuja un carácter, un diseño de personalidad que responde más a lo social que a la auténtica plenitud de lo humano.
    Siempre pensamos en el amor o en el dolor, sus devaneos y sus heridas, sus cúspides y sus declinaciones arrabaleras, desde nuestro punto de vista, desde el lugar de la enunciación, desde el perímetro cerrado y personal de quien habla y experimenta tales manifestaciones del afecto o del desafecto. Algo que, sin lugar a dudas, recorta la dimensión y el alcance de toda perspectiva al constreñir la mirada a la legitimidad de un solo ángulo o de un solo prisma. Por esta razón queridos amigos, permitirme dar un giro y hablar entonces de una experiencia personal (pero desde el ángulo contrario) que no pretende en modo alguno ser paradigma de nada ni redundar en modelo de algo. Sería una estupidez supina la mía, una vanidad torcida y chata, escuálida en su propia pretensión de generalidad. Quiero hablar de las madres cubanas, por una razón que ustedes sabrán entender y que, por tanto, me podrán perdonar. Quiero hablar de esas madres de raza (lo son todas, qué duda cabe), potentes, tremendas, que a diario se inventan alternativas y maniobras muchas para vivir con el dolor de la ausencia, escorado por una distancia que desde la cerrazón de la isla ellas no pueden vencer, a no ser con el rezo y la petición interior más o menos elevada. Las madres cubanas tienen una mirada fija, su diana es el horizonte inasible, esa línea difícil de poseer desde la cercanía, esa línea escalofriantemente abstracta detrás de la cual se articula la vida de todos los hijos a los que un día hubo que decirles: “adiós hijo mío y cuídate mucho”. En sus miradas está escrita la más hermosa de las plegarias. Ninguna poesía se le puede igualar, porque si el lenguaje poético surge del amor, el amor fue antes en los ojos de una madre que cuida y vigilia, que protege y lucha con uñas y dientes. Ellas miran y piden al cielo clemencia, piden salud y amor para sus hijos que están lejos. Transitan por todo tipo de panteón, por todo tipo de práctica cultural y religiosa (interiorizada o no, compartida o no) con el ánimo de procurar protección y calor a esos hijos, allí donde quiera que estén. No importa la dirección ideológica del credo, su ascendencia cultural, nada de eso importa.
    Sus vidas, pudiera resultar tremendista lo que digo, pero por favor creerme, sé muy bien de lo que hablo, se reduce a un pensamiento fijo, obsesivo por su naturaleza misma: ver al hijo pródigo en el regreso, restituido entonces de su pasado, fuerte y feliz en su nueva vida. Esa es entonces la mayor de sus metas. Una prueba más, qué otra cosa sino, de amor: vivir sus vidas, no desde la experiencia propia o prestando menos atención a la misma, sino a través de las experiencias de sus hijos. Ciertas situaciones de la vida, obligan a reducir las ambiciones y los sueños a las cosas (o los ámbitos) más elementales, pero son esas cosas que tenidas por elementales a veces también hacen la vida más grande, la devuelven entonces como regalo, como tributo por el sentimiento bien vivido. Mi madre sueña conmigo, sueña siempre; yo también con ella. Nos soñamos mutuamente. Nuestras vidas se conectan por un amor que excede la distancia, pero sin poder eliminar la misma que a la larga es la que hace el dolor y la añoranza, la que alimenta la nostalgia permanente. Maldita distancia, mil veces maldita.
    He pensado tantas veces en mí, en lo mucho que me ha dolido dejar un mundo atrás en el que me sentía siempre protegido, seguro, arropado por su presencia, que ahora siento vergüenza de ese egocentrismo, de esa complacencia (y autocompasión) en mi dolor mismo. Es tan fácil pensar el mundo desde uno, desmontar sus accidentes desde nuestra posición, que a ratos resulta escandaloso el modo en el que somos incapaces de advertir la posición del otro, presumir su drama, conocer su relato. Muchos artistas cubanos, por ejemplo, han trabajado el tema del viaje. Lógico tratándose de una isla que es balsa ella misma y de la que casi todos quieren salir (huir). No importa mucho, quizás no demasiado, si para regresar luego o no de la experiencia de la ida, lo que importa, lo que más importa acaso, es que todos quieren salir, porque sencillamente la libertad es una necesidad consustancial a la vida misma, es uno de sus más caros anhelos, una de sus más altas metas y de sus más encumbrados sueños. Se nos enseñó a pensar en la libertad y sus horizontes y luego –de súbito- se nos privó de su ejercicio democrático, se nos doblegó la moral, se nos amansó el coraje. Sin libertad, sin la posibilidad de la elección, algo tan básico y hasta vasto, la vida se hace presa del dictado autoritario de una norma que marca el curso de su comportamiento, en definitiva el aterrizaje para su destino.
    Estos artistas, han abordado siempre el tema del viaje desde la experiencia del que se marcha, del que protagoniza la travesía hacia muchos mundos posibles. Esta ha sido, casi por generalidad, la perspectiva, el enfoque más sostenido; sin embargo, en esa historia no escrita del viaje, existe otro protagonista al que muchas veces se le concede un interés menor. En este caso, ese gran protagonista son las madres cubanas que en la puerta de casa o las asépticas pasarelas del Aeropuerto José Martí (en La Habana) nos dices ¡adiós hijo! llama, por favor nada más llegar, recuerda que te quiero mucho, que siempre estaré contigo…, conteniendo así las lágrimas para no empañar lo que se supone es el viaje-triunfo, la huida, la escapada de un espacio en el que la vida pierde su dignidad en la medida en que no goza de la decisión, de la voluntad personal, del deseo propio que no ajeno. Pensemos entonces en esos sujetos, las madres, que se quedan blandiendo el brazo para decir adiós cuando ya incluso no podemos verlas. Si para nosotros, los que nos marchamos, ese día no ha dejado de doler (creo que dolerá siempre, si alguien conoce una fórmula contraria que me la diga), para ellas, que quedan presa en las mismas circunstancias malditas del agua por todas partes, se supone, ¡qué digo se supone! es, con mucho, más duro y más doloroso aún. Nuestras vidas se articular en el perímetro amplificado y seductor -al cabo- de las nuevas ambiciones, de las nuevas oportunidades, de las sorpresas constantes que nos depara un espacio cultural que reclama siempre nuestro asombro, nuestra más perspicaz atención. Cada accidente de lo cotidiano supone una evasión, puede incluso que hasta sirva de base a la arquitectura de una nueva forma de felicidad. Ellas, en cambio, permanecen dignísimas en la parálisis de una isla que flota a la deriva sobre la inmensidad de la mar. Hacen gala, como solo ellas pueden y saben, de un estoicismo ensordecedor, puro ejercicio de afirmación y de fuerza, de integridad y de grandeza. Se mantienen como astas erguidas, vigilantes, atendiendo siempre cada señal, cada aviso, por más silencio que este sea. Mientras que la vida nuestra se convierte entonces en un carnaval de acontecimientos continuos que obliga a despejar, deponer el recuerdo aunque tan sólo sea por unos instantes; ellas viven esa dura parálisis alimentada del recuerdo, de la foto que llaga por medio de manos terceras, de la carta, del mail que presta un amigo en un acto de solidaridad frente al dolor ajeno. Mi madre vive de estas cosas. Dios, pensar que son tan pocas y que con ellas se mantiene una vida. De ahí que todo respeto se me hace mísero, escuálido, sencillamente nada. La entrega de una madre puede ser tan grande, su coraje para callar, para llorar en silencio, para dejar ir al hijo que se ama, pero al que ella le prefiere feliz allí donde este escoja serlo y del modo que quiera serlo. No conozco una fuerza mayor, al menos una fuerza que se le pueda igualar en calidad y en hondura existencial y humana.
    He sabido que mi madre no usa algunas de las prendas que le he enviado o que conserva intacto un sobre tal cual llegó, porque –según ella dice- huele a mí. Suficiente para que le conceda un valor casi de relicario a un sobre de carta, que puede que sea la cosa más ordinaria del mundo, visto desde aquí con absoluta frialdad. Pero es así, alimentar el recuerdo, abonar su tronco, es tanto o más importante que la evidencia misma. Hace ya un tiempo alguien me comentaba que su madre le dijo: “por favor, ven pronto, a veces me da miedo porque descubro que por un instante no puedo recordar tu cara”. Este comentario fue una bofetada para mí. No podía recibirlo de otro modo. Me hizo desplazar la atención de mi pensamiento obsesivo sobre mi estado y mi posición, hacia el lugar de ella. Cuánta razón tenía la madre de esta persona. Al cabo de un tiempo, muy poco por cierto, recibí un correo de mi madre en el que me suplicaba que hablase con mi hermano para que éste le llamase a Cuba más a menudo. Entonces dijo algo que me desarmó: “Andrés, dile a tu hermano que me llame por favor, a veces no me acuerdo del timbre de su voz y eso me da pánico”. Ante una frase así, ante un reclamo de este tipo, no hay dureza que se mantenga firme, ni hierro que resista a los ademanes del fuego. El llanto de una madre, tal y como dice mi amigo Alfredo, llega al cielo. No hay peor tristeza que la que puede suponer una lágrima suya, un deseo suyo insatisfecho, una ansiedad demoledora que le robe la alegría y le coacta la felicidad.
    La Isla de Cuba llora, llora todos y cada uno de los días del año, porque sencillamente la mujer cubana, la mujer cubana madre, llora en silencio la distancia de un hijo o de todos sus hijos. No existe una familia cubana en la que no esté fijado el boceto de una ausencia más o menos importante. En mi caso, somos dos hermanos y ambos cruzamos el mar, pusimos distancia de por medio, infligimos tristeza eterna a nuestras vidas, aun sin saber muy bien el por qué. La falacia del modelo virtuoso de la familia cubana integrada es eso, una falacia sin más, la peor de todas. El espacio de la diáspora se ha convertido en el nuevo hogar falto de identidad para miles y millones de cubanos, de hijos de madres cubanas que cuentan los días, las horas, los años que media entre su deseo descomunal de tener nuevamente al hijo en casa (de vuelta) y la posibilidad real del viaje de regreso. La diáspora es el nuevo hogar, la nueva casa, se han ampliado sus espacios, se ha ganado en libertad, pero se ha exiliado la compañía de mamá. Ella está allí, quieta, haciendo creer que cree en todo, jugando el juego perverso del cinismo. Lo único que le importa es ver a sus hijos. Ya las ideologías y las consignas hace mucho que dejaran de entusiasmarle, en el hipotético caso de que algún día fue así.
    Hoy, hace 6 años y 9 meses que me marché de Cuba. En este tiempo, se dice tan fácil y rápido pero cuesta tanto si quiera pensarlo, he visto a mi madre tan solo 20 días en el mes de abril del año 2005. Acabo de escribir la oración y me tiembla el pulso, se asoma la lágrima, la respiración se acelera un poco. Es increíble como en una oración, en una simple sintaxis se puede contraer en pocas palabras, banales si se quiere, la densidad y expansión de un tiempo que a mí se me ha hecho eterno, pero que a ella le supera cada día. Nunca puede imaginar que sería capaz de soportar algo así, sin embrago la vida se ha ocupado de enseñarme esta lección, de amaestrarme, de prepararme para esta nueva entrega de papel en la que el acto dramático demanda una fuerza tremenda y una templanza casi profiláctica en aras de la buena salud mental. Pero insisto ahora, que vuelvo a pensar en mí ya casi por vicio, que el dolor mayor no reside de este lado de la historia, sino de la otra parte que solo espera e ignora, por la ignorancia misma de la isla, su ubicación y cerrazón al mundo, lo que se vive más allá de su horizonte perceptible.
    Las madres cubanas padecen de ansiedad y cómo no padecerla si sus vidas transcurren en la rutina de la espera, del pensar en el hijo que no está, en construirse utopías efímeras que tan solo con una llamada en la que se aplaza un viaje de ida, se derrumban al instante. A quien habrá que pedir respuestas por este llanto, a quién habrá que acusar por tanta impunidad, a quién habría que señalar con el dedo acusador y hacerle culpable de tanta desmesura, de tanta desvergüenza, de tanta humillación. Creo que ahora mismo poco importa. Lo que más importa es mandar un beso enorme a todas esas madres cubanas, y no cubanas, a todas las madres del mundo que hoy, a solo unas horas de celebrar la navidad, se descubren sentadas en su butaca pensando en el hijo que, por esta vez, una vez más, tampoco llegará a casa. A ellas, a la mía, a todas, un beso cargado del más grande de los cariños.. Una barca rebosada de mimos, de cantos dulces que dejen atrás la ansiedad y la tristeza. Felices han de ser quienes sin pedir a cambio nada, nos regalaron la vida.
    Casi siempre, a modo de súplica, las cartas de mi madre comienzan así: “Querido hijo, mi mayor felicidad y alegría es saber que tu hermano y tú están bien”. Por supuesto que mi felicidad mayor y mi alegría más profunda es saberla a ella feliz. Pero aquí se diseña esa paradoja de la vida, esa ambigüedad que roza con la mentira complaciente. Desde ambas orillas, los dos nos dedicamos soberbias mentiras, engaños sanos que buscan tan solo, sino la plena felicidad del otro, sabemos que esto ya no es posible, al menos el deseo de saberles tranquilas. Mi madre siempre me dice que está estupenda ¡mentira!!! Yo le digo lo mismo, ¡mentira también! Pero en ese autoengaño ambos sabemos que una parte importante de esa felicidad quedó truncada el día que nos dijimos adiós.
    Por eso, mi deseo y mi grito para esta navidad no puede ser otro que el de ¡Viva la libertad! Felicidad y mucho amor para todas nuestras madres, allí donde estén…

  20. no hace falta, qué más da 28/12/2008 a 14:24 #

    PERDÓN, OLVIDÉ LA AUTORÍA DE LA CARTA A LAS MADRES.
    ANDRÉS ISAAC SANTANA.

  21. Astrágalo 28/12/2008 a 21:00 #

    FELIZ AÑO NUEVO NACHO!!!, yo no voy a escribirte un pedazo de ladrillo como “no hace falta, que mas da”, mas bien para que no te quedes medio ciego con tanta letra junta, si te diré que la navidad siempre tiene algo de mágico, cosas que te pasan que hace que sigas necesitandola, como ayer por la tarde, me llama mi hermano al móvil, me dice que mi sobrinito de 5 años lleva días empeñado en hablar con algunos de los tres reyes magos de oriente, que no se fía de la carta, que se puede perder, que como es posible que si todo el mundo tiene móvil, los reyes no. Así que me lo paso y me hice pasar por el rey Melchor, tuvimos una conversacion de varios minutos, había que sacarle las palabras con saca corchos, pero habló, mi sobrino se calmo y le explico al rey Melchor (yo), lo que deseaba para la noche de reyes, que era muy estudioso y que quería a papa y mama y sobre todo que no me olvidara donde vivia(como sabe ya que los despistes existen). Segun mi hermano se quedo muy feliz y ilusionado, habia hablado con el rey Melchor, eso para mi sobrino era la exclusiva del año. Esta navidad la magia estaba en esa llamada, me gusta la navidad, hay que disfrutarla siempre.

    Un besito astragalin.

  22. Franja 28/12/2008 a 23:37 #

    ¡Hola Nacho!

    después de leer todo lo escrito te respondo a una serie de cuestiones:

    1) Tienes razón al hablar de las “distintas” navidades que cada uno vive, para unos son vacaciones, para otros costumbres adquiridas y para otros fechas tristes por ausencias que se notan y más en fechas señaladas.

    2) Papa Noel vs Reyes Magos, prefiero los reyes aunque claro, viéndolo desde el punto de vista de los regalos, prefiero Noel pues tiene uno más días de aprovechar sus navidades. 😀

    3) ¿Quien vino por Navidad nacho? 🙂

    4) Te deseo lo mismo Nacho e Incluso Feliz Año nuevo por si en la próxima entrada es demasiado tarde.

    PD: Los estudios van simplemente 🙂 me estoy esforzando por aprobar y espero que estos esfuerzos den sus frutos. 😀

    .Saludos.

  23. Perséfone 29/12/2008 a 08:54 #

    Nacho, cuidate guapo, me gusta tu post,… cual no me gusta??? A mi casa también siguen llegando los reyes de Oriente y ojalá no falten ningún año.

  24. Pablo L 29/12/2008 a 09:48 #

    Buenos días Perséfone. ¿Currando? ¿Qué tal la Nochebuena? Yo la pasé como os dije en Alpedrete, en la sierra del Montes, jajaja, en casa de mi padre. Pero con anginas, también como el míster blogger.

    Ahora la Nochevieja toca en casa de mi madre, en Gerona. Tol día de viaje hija con esta familia que tengo.

  25. Pablo L 29/12/2008 a 09:50 #

    ¿Ya estás trabajando Yo? Yasmina hace siglos que no te veo! Mumu, Susana, Kenia, ¿cómo váis? besillos a todas.

  26. Perséfone 29/12/2008 a 09:52 #

    Hola mi querido Pablo, así es currando estoy. La nochebuena fantñastica y aún mejor el día de navidad, lo pase muy bien con la familia. Recuperate de esas anginas cielico. En Zaragoza, día de lluvia…..

  27. yo 29/12/2008 a 09:54 #

    No entiendo la pregunta, Pablo L

  28. Pablo L 29/12/2008 a 10:14 #

    Hola Yo, Feliz Navidad eh 🙂

    Que no sabía si estabas de vacas mona!

  29. Pablo L 29/12/2008 a 10:17 #

    Me voy recuperando Persef, toy medicado 😉

  30. VELVETINA 29/12/2008 a 19:56 #

    “Se invita cordialmente y de todo corazón a todos los usuarios de esta casa virtual llamada Sin Censura, a un curso intensivo de AMOR que tendrá lugar durante estos últimos días que le restan al año 2008, y que se llevará a cabo en nuestros hogares, en nuestros trabajos, al lado de los seres que nos rodean, sin horarios exclusivos, ni cuotas previas de inscripción.

    El precio real a pagar es el esfuerzo que pongamos en aprender a amar. El material exclusivo a utilizar serán nuestros semejantes: Los padres, las parejas, la familia, los amigos, los vecinos etc… Y el diploma que se entregará al final del curso, será un cartel, que vosotros mismos deberéis colgar de vuestro corazón, el mismo que dirá: “VACANTE”

    Las personas que lean ese anuncio colgado en el corazón, sabrán que todos vosotros ya estáis listos para amar bajo cualquier circunstancia y en cualquier terreno, sabréis que ya aprobasteis un curso de dolor/amor y que estáis dispuestos a volver a empezar sin tantos miedos ni temores, sin ser una carga obsesiva para nadie, sin ser exigentes, sin ser posesivos, celosos, engreídos, vanidosos y por demás absorbentes y delirantes.

    Inscripciones abiertas a partir de este momento, atención personificada de vosotros mismos y es válido compartir experiencias o pedir auxilio si se os atora esta carreta que os acabo de dejar.”

    Nacho, ¡vale la pena soñar!, pero para hacer realidad nuestros sueños y aprender a vivirlos, se necesitan de dos elementos esenciales: Querer hacerlo y prepararse previamente para ello… Estamos listos ¿verdad?… ¡¡¡Ya suenan las campanadas!!!.

    Un abrazo inmenso

    Velvetina

    P.D. Mi corazón de niña sigue perfiriendo a los Reyes Magos, mi alma de mujer se inclina, con tu permiso, hacia este Rey Moro.

  31. Pablo L 30/12/2008 a 09:55 #

    Buenos días a todos. Los que estás fugados por Navidad también eh, jajajaja.

    Oye Velveina, me apunto al curso de amor 🙂 que está la cosa pa que nos enseñen.

    En BCN nadie trabaja esta semana menos yo, manda huevos. Y en ZGZ sólo Perséfene creo, jejeje.

    ¿Yo, y por los madriles?

    ¿Qué hacéis en Nochevieja?

  32. Perséfone 30/12/2008 a 10:42 #

    Pues si querido Pablico en Zaragoza Persefone curranta total, como va ese resfriado????? un bechote pa que te mejores

  33. Susana 30/12/2008 a 11:00 #

    Buenos días a todos!

    Antes de seguir con los saludos permitidme que me disculpe por haber estado desaparecida tantos días. Ya os avisé que tenía en casa a mi family y he querido disfrutar de ellos el máximo posible. De todas formas no penséis que me olvidé de vosotros, ya tenéis un huequecillo en mi corazón y siempre os llevo conmigo.

    Pablete y Nacho, cuidaos mucho que lo de las anginas es un auténtico coñazo. Un beso enorme y un gran tazón de leche caliente para vosotros.

    Por cierto Nacho, muchas gracias por tus ánimos. La verdad es que nos van a hacer falta. Todo pinta que va a ser una enfermedad larga y dura. Supongo que todo será poner paciencia y muchas dosis de cariño.

    Nuestra Noche VIeja se presenta muy tranquila, en casita sin hacer gran cosa. Ahora mismo valoro muchísimo más el pasarla con la familia y los amigos que estar toda la noche de juerga. Supongo que la vida te va cambiando las perspectivas de lo importante.

    Muchos besos a todos!

  34. Pablo L 30/12/2008 a 11:06 #

    Besossss también para ti Susana y que vaya TODO bien.

    Persef mis anginas van galopando, jajajaja, me duele al tragar, pero ya remitiendo y estoy haciendo vida casi normal.

    Mañana salgo para Gerona pronto, paso allí la Nochevieja, así que al menos vacas de nuevo, casi seguidas. Se agradece eh?

  35. Ignacio 30/12/2008 a 13:57 #

    Felliz Navidad!!!!!!!! Gracias otra vez más, tocayo. Baci tanti amico.

  36. kenia 30/12/2008 a 16:59 #

    hola chicos

    Aunque este en silencio os leo, estoy de bajon bajon!!!! Ya sabeis, esta puta enfermedad y perdonar la expresion pero necesitaba decirlo!!! Estoy hasta el gorro!!! (me he sentido yo expresandome asi!!!) igual te quito el puesto mona!!!

    Para que contaros esto que siento y lo que me averguenza esta situacion….ya se que hay otras cosas mucho peores y todo ese bla bla bla pero jooooooderrrrrrrrr es terrrrrible!!!!!!!!!!!!!

    Os quiero chicos y os extraño!!!

    Nacho, en casa siguen llegando sus majestades tambien!!!!

  37. Susana 30/12/2008 a 19:29 #

    Kenia, ¿qué te ha pasado? No sabía que estuvieras malucha.

    Un beso gordo, guapísima!

    Yo también espero con ansia la llegada de los Magos.

  38. Mumu 30/12/2008 a 22:33 #

    Pablo ,Nacho, Susana… y todos los q esteis malitos cuidaros e intentar empezar el 2009 con buen pie.Estoy a tope de trabajo , espero q en enero baje un poco el ritmo o me dara un parraque.
    Mañana ultima fiesta familiar y a Marbella , aunq creo q hace un tiempo de mier…pero al menos cambio de aires.Y como HE SIDO MUY REBUENA… en Reyes recibire lo q pido q suelen ser cosas muy utlies liiiiiiiibros y alguna q otra chorrada…ya estoy acabando Lachica que soñaba con una cerilla y un bidon de gasolina y necesito uno nuevo

    Os echare de menos , pues no podre leeros en unos dias, pero os mando abrazos a todos y todo mi rariño.
    Por cierto Nachi , si quise escribir ” que pena” pero bueno lo cometo tantos fallos , jaja las prisas la emocion..
    xxoo

  39. Mumu 30/12/2008 a 22:34 #

    Quise poner Nacho , no Nachi , si no cometo un fallo no soy yo misma, jaja

  40. Pablo L 30/12/2008 a 23:53 #

    Largaron a Palomares de GH, bieeen. Iván ganador!!! Montes deberías escribir un post en honor de este pavo, es la leche y sé que te gusta. 🙂

    24 horas para el 09. 😉

  41. Susana 31/12/2008 a 10:14 #

    Por si no podemos “hablarnos” en otro momento, os deseo un 2009 cargado de cosas buenísimas y que sea infinitamente mejor que este año que dejamos atrás.

    Un besazo enorme 😀

  42. Pablo L 31/12/2008 a 10:52 #

    Feliz Año amiguitos! Lo mejor de lo mejor para esta noche y este 09 que empieza.

    Me voy para Gerona. Nos leeremos en el nuevo año.

    Millones de besos Montes y blogueros. 🙂

  43. village 31/12/2008 a 12:28 #

    Feliz noche

  44. hormiga 31/12/2008 a 13:50 #

    FELIZ AÑO NUEVO A TODA/OS
    Y ESPECIALMENTE A NACHO
    mas rendida que nunca feliz año
    meggan

  45. Pinocho 31/12/2008 a 14:19 #

    Feliz año “noviorendido” de mis entretelas. Sólo te pido que no olvides la dulzura ni la ternura en este 2009 y que recuerdes que los abrazos nacen inesperados y sinceros, el mío hacia ti nació así: de un fantástico de repente y de una tierna sonrisa al saberte.

    Que todo te sea u parabien increible. Un enorme beso (ya, ya se que los besos no se envían sino que se dan, tomalo pues como si en verdad te rondase y plagase la mejilla, cielo)

  46. kamelucha 31/12/2008 a 17:55 #

    Holitas niño guapo,,,,,FELIZ AÑO…..,,,,,,
    que se hace,,tenemos que acostumbrarnos a todo,,mi papa Noel,,como vivi taaaaanntos años en el caribe,,que decirte,,aunque los magos tambien bolaban de vez en cuando ,,siempre habia que recordarlos y dejarles comidita,,jejeje .
    que decirte de las ausencia mi niño,,,como duelen,,no sabes cuanto,,,esos ires y venires,,duelen en el alma.,,es dificil mucho,,,mis hermanos y sobrinas siguen alli,,y a veces,,solamente me provoca dar el salto por estar cerca de ellos a pesar de como este el pais,,,..,siii…esas Navidades con calorcito son hermosas tambien,,son lindas,, son diferentes…pero hermosas.,,,,esos recuerdo con 23 o 24 en la mesa,,,siempre…,………………………..demasiadas ausencias, …..pero a pesar de todo ,, a pesar de los pesares..hay que sonrreir..la gente que tenemos al ladito.., se cansaria de tanta tristeza. siempre…
    FELIZ AÑOS,,, que tus sueños se conviertan en realidad,,que sigas asi de guapeton,,,,y te enviare un abanico grandotote para espantar tanto moscota que debes de tener alrrededor ..,,,,,,,
    besiñosss desde Galica

  47. Pablo L 31/12/2008 a 18:05 #

    Muy buenos tus deseos para 2009 en la radio Montes, bicho dulce, eso es lo que eres Nachete. Yo ya estoy piripi, de cavas con mi madre. 🙂

  48. Angela 31/12/2008 a 19:12 #

    Para Nacho y todos los que aquí escribís, os deseo:
    que el 2009 os traiga un montón de esperanzas, ilusiones, metas y sueños por cumplir…
    porque gracias a eso sonreimos y seguimos adelante.
    Que ninguna dificultad sea motivo suficiente para cambiar esa sonrisa.
    Que nada os impida volver a levantaosr después de alguna caída.
    Que nada os haga desorenderosde lo que más amais.
    Y a tí, Nacho, gracias por tantos sentimientos compartidos con tu especial dulzura.
    Para todos FELIZ 2009!!!!!!!!!

  49. Pablo L 01/01/2009 a 12:08 #

    El primero del año!!!

    FELIZ 2009 Montes and company!

  50. paquita corleone 01/01/2009 a 18:39 #

    ¡Feliz año a todos!

  51. Susana 01/01/2009 a 19:49 #

    ¿Habéis empezado con buen pie el 2009?

  52. yasminalatrapecista 01/01/2009 a 21:05 #

    Ojalá sea increíble!!! Besitos a compartir!!!…

  53. Pablo L 02/01/2009 a 09:49 #

    Buenos días en el año nuevo. ¿Alguien por aquí?

    Kenia te mando muchos besooos y ánimo!

  54. yo 02/01/2009 a 10:17 #

    Pablo L, esta vez no te perdono

  55. Pablo L 02/01/2009 a 10:30 #

    ¿El qué Yo? Oye, no empiecs ya el año dando caña que estoy malito hombre. 🙂

  56. yo 02/01/2009 a 10:39 #

    No te hagas el inocente, esta vez no es que no hayas venido a verme, es que ni me saludas por la calle. Eres impresentable

  57. Pablo L 02/01/2009 a 11:07 #

    Jajajaja, sabes que no es así Yo. La próxima vez me tiraré a tus brazos estés donde estés. Te vale?

  58. yo 02/01/2009 a 11:54 #

    Te llevarás una patada en las pelotas

  59. Pablo L 02/01/2009 a 12:46 #

    Oyeeeeeeeeee tranki fierecilla indomable!

    Bueno me voy de compritas, que tengo los Reyes encima y mucho por hacer.

    Besillos.

  60. yo 02/01/2009 a 13:49 #

    Cómprame algo carísimo y te perdono

  61. Sue 02/01/2009 a 14:51 #

    Soy de esperar la llegada de los Magos de Oriente con alegría e ilusión. Soy de las que dan vueltas y vueltas buscando el regalo que nadie se espera. Soy de las que pone sus zapatos y limpia sus calcetines para que estén intactos ese día. Soy de las que se sorprende por mucho que haya sido yo la que haya puesto dtoda la parafernalia debajo del árbol.
    Soy de las que le gusta la Navidad, sobre todo si mis sobrinos están cerca, soy de las que se vienen abajo cuando se enteran de que alguien a quien adora se marcha y el anuncio del Almendro no se producirá el año que viene. Soy de las nuevas oportunidades y los viejos miedos…
    Soy de las que llora en soledad y brinda en compañía…
    Soy de las que viven con fortaleza y cuando me desestabilizo un poco sufre muchísimo por querer sonreir como siempre.
    Soy como el mar Mediterráneo, paso de la calma más absoluta a la tempestad más enorme.
    Soy tremendamente sensible y me emociono, Nacho, cuando leo en la casa de al lado que me echabas de menos en tu blog…
    Esa soy yo…
    Un abrazo con todo mi cariño, todo entero.
    Sue

  62. Ayn Riad 02/01/2009 a 15:53 #

    Me voy. Esta es mi última intervención en el blog. Marcho a un lugar remoto del planeta donde ni siquiera creo que hayan visto nunca un ordenador. Es una despedida triste pero a la vez alegre, pues me llevo el alma llena de dicha.
    Mucha suerte a todos y ¿quién sabe? Quizás algún día nos reencontremos.
    Un abrazo,

  63. Auryx 02/01/2009 a 22:01 #

    Pero qué buen rollo se gasta en este blog. ¡Feliz año a todos¡

  64. Susana 03/01/2009 a 13:24 #

    Madre mía. Menuda despedida Ayn Riad. Te deseo lo mejor en tu viaje y a ver si puedes aparecer por aquí aunque sea de cuando en cuando.

    Abrazos mil.

  65. Susana 03/01/2009 a 13:25 #

    Por cierto, a los que estéis en Madrid o alrededores, recomendaros una obra de teatro: “Un dios salvaje”. Simplemente fantástica.

    Ya me contaréis si os ha gustado.

    Besos.

  66. Pablo L 04/01/2009 a 10:51 #

    Nachete Montes ¿qué has pedido a los Reyes? ¿Has sido buenillo? ¿O por trabajar en la COPE tienes enchufe? jajaja.

    Se te echa de menos. ¿Cuándo llega el nuevo post?

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